Pues sí, después de un año preparando cosas, de unas últimas semanas de locos, ya pasó todo… Nos da penita porque aunque suene a tópico, todo pasó demasiado rápido… Pero estamos muy contentos porque todo salió de maravilla, algunas cosas mucho mejor de lo que podíamos esperar, y creemos que todo el mundo se ha quedado con un buen recuerdo de ese día.
Queremos dar las gracias a todos los que estuvieron a nuestro lado en uno de los días más felices de nuestras vidas.
Y ahora, a disfrutar del matrimonio intentando que cada día juntos sea tan feliz como el 7 de Junio de 2008 (estoy segura de que lo conseguiremos :))

Hemos publicado en el área de invitados las horas de la ceremonia y del convite, y también el menú para aquellos que sientan curiosidad por saber qué vamos a comer el día de la boda.
Aquellos de vosotros que queráis reservar habitación en el hotel donde celebramos el convite y no lo hayáis hecho todavía, sabed que disponéis de unos días más para hacerlo con la tarifa estándar. A partir de entonces se os cobraría la tarifa normal para ese fin de semana, que es de unos pocos euros más por habitación. Os recomendamos que os déis prisa, porque quedan 10 habitaciones bloqueadas para la boda y según las vayan necesitando para otra gente las irán sacando del bloqueo.
Recordad que para reservar y que os respeten esa tarifa tenéis que seguir unas indicaciones que se encuentran en el área de invitados. También en el área de invitados podéis encontrar tarifas para otros hoteles si no os interesa este.
Bueno, pues tal día como hoy, 7 de Mayo de 2008, estamos a tan sólo un mes del día B
Como seguro que todos nos lo vais a preguntar antes o después, ya os lo digo: no, no estamos nerviosos. O por lo menos no mucho. Tenemos todo bastante bien atado y son poquitas las cosas que nos quedan por cerrar, así que vamos bien (aunque últimamente se pasa el tiempo volando…)
Pues eso, que ahora sí que empieza la cuenta atrás. ¡Nos vemos dentro de un mes!
Estamos a poco más de un mes de la boda, y tenemos que informar a los invitados de fuera que hay nueva información importante para aquellos que quieran reservar habitación en el hotel donde celebramos el convite. Podéis verla en el área de invitados.
Una vez que teníamos la iglesia y el convite, creimos que ya podíamos relajarnos hasta que quedasen pocos meses para la boda. ¡Pero no! Resulta que también es importante coger pronto los fotógrafos.
Pensaréis que fotógrafos hay muchos, y que si no es uno es otro. Pues sí y no. Hay muchos, pero ni todos son iguales, ni todos se ajustan a los gustos ni al presupuesto de todos, y sería una pena descubrir un fotógrafo que te gusta mucho y al que no puedes contratar porque ya tiene cogida tu fecha.
Así que, como no nos conformamos con cualquier cosa y el 7 de Junio es una fecha muy jugosa, nos lanzamos a la busca y captura de fotógrafos. Fueron unos día divertidos, aprendimos bastantes cosas sobre el mundillo y nos quedaron unas cuantas anécdotas para contar.
Empezamos por mirar los fotógrafos que había en Alcalá, esos de toda la vida en los que confía tanta gente. Y nos encontramos con dos problemas. Uno, que son tan “de toda la vida” que se han quedado anquilosados en las técnicas y composiciones de hace años. Y habrá a quien le guste, pero no era nuestro caso, preferíamos algo un poco más fresco, no tener un álbum de fotos clónico del de nuestros padres. Otro, que Alcalá es una ciudad relativamente pequeña, debe de haber pocos y, como tienen poca competencia, se subían a las nubes con los precios. Además, los dos o tres que visitamos nos pusieron ciertas pegas que terminaron de echarnos para atrás.
Por lo tanto, el siguiente paso fue ampliar nuestros horizontes y buscar el fotógrafo en Madrid.
Como tenemos poco tiempo para andarnos desplazando hasta allí, empecé buscando en Internet y haciendo una pequeña selección de los que “mejor rollo” me daban. Hay que decir que un fotógrafo que pone una página web ya tiene ganado mucho, porque ya te da una cierta primera impresión, y puestos a elegir a cuáles visitar, no vamos a perder el tiempo en visitar a aquellos de los que no tenemos una mínima idea de cómo trabajan.
A continuación envié un email a cada uno pidiéndole disponibilidad y presupuestos. Algunos no me contestaron, así que directamente los descarté (mira que me fastidia que la gente no conteste a los emails, si no los van a mirar, que no los tengan). Sin embargo otros me contestaron de manera más o menos amable, y ahí fue cuando nos dimos cuenta de que tenían unos precios mucho más competitivos que los de Alcalá, y que encima ni siquiera nos cobraban el desplazamiento.
De entre todos los que me contestaron, seleccionamos unos pocos para ir a verlos, y si después no nos convencían ya veríamos más. Había varios que nos gustaban, así que establecimos algunos criterios de lo que queríamos para poder seleccionar:
- Queríamos que tuviesen un estilo fresco y moderno
- Queríamos que pudiesen hacernos un álbum tradicional, porque los álbumes digitales que habíamos visto nos habían parecido bastante horteras.
- Y, por encima de todo, queríamos que nos dieran un CD con todas las fotos originales, a buena resolución y sin marcas de agua, para después poder hacer nosotros con ellas lo que nos diera la gana.
Con estos requisitos, concertamos una cita con tres o cuatro y nos fuimos a verlos. Los primeros elegidos fueron AiS Fotógrafos. Por lo que habíamos visto en su página nos gustaba mucho su estilo, y además por email habían sido rápidos en contestar y muy agradables.
La experiencia fue buenísima. La chica que nos recibió, Leticia, que fue con quien habíamos tenido contacto por email, era muy simpática y conectamos muy bien con ella, lo que nos pareció importante, pues al fin y al cabo es alguien que se va a meter en tu casa y a quien vas a tener encima todo el día. Queríamos un álbum tradicional, pero cuando nos enseñó el digital se nos rompieron todos los esquemas. Nos quedamos con la boca abierta, no habíamos visto ninguno con tanta clase y tan buen gusto. Además, nos daban todo lo que queríamos, y todo por un precio muy razonable, y se adaptaban a todos nuestros gustos. Así que salimos contentísimos después de haber estado dándole la lata a la pobre Leticia durante más de hora y media.
Después de eso fuimos a visitar a un par más con los que ya habíamos concertado cita, con unos nos fue muy bien y con otros no tanto, pero ya teníamos muy claro que iban a ser AiS. Nos pasó como con el salón del convite, y como con otras muchas cosas, somos muy de intuición y de “buen feeling” , y ese lo tuvimos desde el principio con AiS.
Así que, sin pensárnoslo mucho más, llamamos para reservar nuestra fecha y tan contentos de haber tomado esa decisión. Ya enseñaremos los resultados llegado el momento, pero no tenemos ninguna duda de que van a ser buenos.
Una de las primeras cosas que hicimos cuando decidimos que nos casábamos en 2008 fue, cómo no, buscar el lugar del convite, motivo por el cual hay que decidir las cosas a un año vista.
Estuvimos unos cuantos días preguntando en distintos sitios de Alcalá, y, curiosamente, a 13 meses de la boda ya había algunos sitios donde no tenían libre para Junio.
Después de visitar tres o cuatro restaurantes y/o hoteles, y de enterarnos un poco de cómo funcionaban estas cosas, nos decidimos por el que, desde un principio, nos había dado mejor “feeling”, que es la manera que tenemos nosotros de decidir las cosas bastante a menudo.
El elegido fue uno de los dos salones Arturo del hotel AC Alcalá. Los motivos fueron varios, comenzando por una atención bastante esmerada por parte de la responsable de enseñarnos y explicarnos todo.
Hacen únicamente dos bodas por día, por lo que, aunque nos casemos por la mañana, no nos van a echar a las 18:00 o 19:00 como ocurría en otros sitios.
No nos ponen número mínimo de comensales (y el máximo no lo alcanzamos ni de coña), mientras que en otros sitios nos hacían pagar un tanto por ciento por cada cubierto que no cubriésemos hasta una determinada cantidad.
El salón está dividido en dos por unos paneles abatibles, de manera que en uno se celebra el cóctel y en el otro el banquete, y a la hora del baile, se quitan los paneles y queda todo unido. Así no hay que andar quitando mesas y haciendo a la gente levantarse para habilitar un espacio para el baile.
Aparte de todo esto, la comida tiene buena pinta (ya comentaremos la degustación cuando la hagamos), de precio anda en la media, y tenemos buenas referencias de ellos. Además, parece que se ajustan bastante bien a cualquier cosa que les sugiramos, lo cual siempre es de agradecer, sobre todo cuando se leen o se ven por ahí ciertos comentarios sobre lo estrictos y exigentes que son en otros lugares.
Lo bueno es que, además, al ser un hotel, nuestros invitados de fuera pueden alojarse en él si quieren. Ya pondremos la información pertinente al respecto.
Resumiendo, que estamos muy contentos con nuestro salón del convite, esperemos que el día B cumpla con las expectativas ![]()
El lugar elegido para la ceremonia es la ermita de San Isidro Labrador de Alcalá de Henares. Pequeñita y acogedora, se trata de una de las iglesias más antiguas de Alcalá, contrariamente a lo que pudiera parecer por su situación, en un parque rodeado de casas relativamente modernas.
Se fundó hacia 1650, y se encontraba extramuros, en unas eras que desde entonces tomaron el nombre del santo titular de la ermita, y sólo abría sus puertas el 15 de Mayo, día de la romería. Estuvo a cargo de la Hermandad de Labradores hasta los años 60 del siglo pasado, en que, ya ubicada en un barrio de la ciudad, pasó a ser parroquia.
El interior es sencillo y luminoso, y uno de sus detalles más característicos es el retablo. Destruido el orginal durante la invasión francesa, fue sustituido por un fresco, obra de Manuel Laredo, que sigue la técnica del trampantojo: parece estar en tres dimensiones.
La ermita tiene una página web, pero ya os avisamos de que a veces va y a veces no.
Sí, sí, este blog significa exactamente lo que están pensando: los miembros de Cosas de Dos nos casamos. Y puesto que hace ya muchos años que compartimos algunos pedacitos de nuestra vida con nuestros amigos y conocidos a través de un blog, ¿por qué con la boda iba a ser diferente?
Los que nos conocen ya sabrán que hace tiempo que queríamos dar este paso. Llevamos algo más de 7 años de novios y 1 viviendo juntos, y aunque nuestra vida no vaya a cambiar significativamente tras pasar por el altar, siempre hemos querido hacerlo.
¿Y por qué precisamente ahora? se preguntarán. Pues todo empezó como quien no quiere la cosa, y cuando quisimos darnos cuenta teníamos reservada la iglesia y el lugar del convite.
Resulta que desde hace un tiempo habíamos pensado que el 2008 sería un buen año para casarnos. Ya estaríamos los dos trabajando, y en una edad no demasiado mala para después disfrutar un poco del matrimonio antes de que llegasen los pequeños monstruitos. Sin embargo nunca nos habíamos planteado que en algún momento hay que empezar a decidir las cosas de verdad.
En Semana Santa, los padres de David vinieron a vernos a Alcalá. Les llevamos de visita turística por la ciudad, y a un sitio que nos había quedado pendiente otras veces y que es imperdonable: la Universidad Cisneriana. Resultó que ese día sólo hacían visitas guiadas, así que nos apuntamos a una de ellas (muy recomendables, por cierto). Una de las partes que se visitaba era la capilla de San Ildefonso, antigua capilla universitaria que actualmente está desacralizada, y en la que sólo se celebran misas cuando se casa alguien que ha sido estudiante de la Universidad de Alcalá. Ya hacía tiempo que nos gustaba y que habíamos decidido que, cuando nos casáramos, lo haríamos allí. Sin embargo ese día se nos cayó un poco el alma a los pies cuando el guía dijo que en la cerrarían porque la iban a restaurar.
Ahí fue cuando saltó la chispa. La madre de David nos recomendó ir a preguntar. Como la capellana sólo está un determinado día de la semana, mientras hacíamos tiempo a que llegase ese día empezamos a entrar en foros de bodas para ver si alguien sabía algo sobre la capilla, y mirando mirando, nos dimos cuenta de que todo el mundo corre mucho, y que si queríamos que fuera en Junio (capricho de Ana desde que de pequeña vio 7 novias para 7 hermanos), había que irlo mirando todo YA.
Así que cuando en la capilla de San Ildefonso nos dijeron que, efectivamente, la cerraban en Octubre y estaría cerrada todo 2008, ya todo fue cuesta abajo. Buscamos otra iglesia, y la elegida fue la ermita de San Isidro, que es casi la iglesia familiar y además su párroco era quien iba a casarnos desde el principio, ya que es amigo de la familia. Cuando nos dijeron que no había problemas con ninguna fecha de Junio, buscamos el restaurante. Después de mirar unos cuantos, por varias razones nos decidimos por los salones Arturo del hotel AC Alcalá. Ahí sólo tenían 3 fechas libres de Junio. Así que ya sólo nos quedaba decidir el día.
Como ya he dicho, lo de Junio es un capricho de Ana, y a David no le importó cumplírselo, pero intentando que fuera lo antes posible para que hiciera menos calor. Así que el ganador fue el día 7, que por ende es un número muy bonito y hace una fecha curiosa: 7-6-8.
Así que ya saben, al menos de aquí al 7 de Junio de 2008, este será nuestro diario de operaciones relacionadas con la boda. La intención es llevar un diario de lo que buscamos, de lo que vamos adelantando, para después tenerlo como un recuerdo. Y ya de paso, hacer partícipes a nuestros invitados y también a nuestros lectores (habituales o no) de la preparación de ese día en el que vamos a celebrar que seguimos convencidos de que estamos hechos el uno para el otro.
¡Esperamos que lo disfruten al menos una milésima parte de lo que lo estamos disfrutando nosotros!